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De iPods, iPhones, operadoras y aplicaciones



Si estos últimos años, nos hubiesen preguntado cuál sería “la portada ideal” que nos hubiera gustado sacar en Macworld (con los temas más atractivos o con las novedades más importantes, etc.), seguramente sería muy parecida a la que tienes en este número de la revista. En un mismo mes, se nos juntan: los iMac más espectaculares, con su carcasa de aluminio; los nuevos iPod (incluyendo el que tanto tiempo llevábamos esperando), más baratos y con más prestaciones; una nueva versión de iLife para disfrutar con tus fotografías, haciendo música, vídeo… Y además una revisión de iWork con el esperado programa para hojas de cálculo, “Numbers”. Menos mal que la cosa acaba aquí, porque de otro modo no nos habría cabido en un solo número de la revista. En Macworld, a veces nos cuesta encontrar una manera de que la portada “enganche” con el lector, pero desde luego, si este mes no te parecen interesantes los temas de portada, quizá deberías replantearte tu relación con el mundo Mac. Bromas aparte, lo cierto es que el final de año se presenta tan lleno de novedades que es difícil que no haya material para hacer números de Macworld “de los que crean afición”.

¿iPod touch o iPhone?
Como testifican algunos de los comentarios que nos envían los lectores, las tertulias entre amigos, y los mensajes que los usuarios dejan en foros y sitios web dedicados a tecnología, la llegada del esperado iPod touch nos ha dejado “mordiéndonos el labio inferior” carcomidos por la indecisión: ¿iPod o iPhone? Esa es la cuestión. Apple ha lanzado por fin el iPod más impresionante de su historia, pero lo ha hecho muy parecido al teléfono también más impresionante de su historia (o más bien de la historia de la tecnología en general). Así, uno no sabe ahora si esperar a que llegue el teléfono (que debería estar al caer, dado que ya se ha anunciado en Reino Unido, Alemania y Francia) o irse directamente a por el iPod touch y empezar a disfrutar de la nueva era de la tecnología táctil.

iPod: cada vez más y más atractivos
Con esta encrucijada de dispositivos, puede que se nos olvide lo inteligente que ha sido Apple al renovar su gama de reproductores sin dejar a un lado al iPod “de toda la vida”, que ahora se llama “classic”, ni al iPod nano. Ambas familias son ahora más asequibles que nunca: el nano reproduce vídeo y ya tiene una relación capacidad precio muy interesante (la mayoría de los “no coleccionistas” de música no necesitamos llevar encima más de las aproximadamente 2.000 canciones que caben en el modelo de 8 GB). Mientras, el “classic” se convierte en un reproductor que es un gigantesco almacén de música, películas y datos para que nadie pueda decir que le hace falta más capacidad. Apple sencillamente expande su gama de reproductores y cada vez más hay “un modelo para cada necesidad”. Todavía no sabemos nada de cómo encajan el iPod touch y el iPhone en todo el asunto, porque en un futuro más o menos cercano habrá más modelos de teléfonos (o dispositivos personales con funciones de teléfono) del fabricante y puede que hasta alguno de ellos orientado a los juegos o hasta a la creación multimedia. ¿Se imaginan un GarageBand o un iMovie metido en un iPod touch con cámara? A muchos se nos hace la boca agua sólo de pensarlo.

Listos para el futuro
Con este panorama, la cosa se pone que arde. Apple ya sabe que el futuro son los dispositivos móviles y personales y la integración entre el software y el hardware. Hoy, lo que triunfa son los ordenadores portátiles y en el futuro se parecerán más a un iPhone o a un mini ordenador táctil. Así, la compañía de Cupertino está ya corriendo delante del resto de la industria (y sabiendo hacia dónde va, algo que es todavía más importante) mientras que otros siguen preguntándose cómo se han podido despistar tanto (y si no que se lo digan a Palm con su mini portátil “Foleo”, que ha tenido que ser cancelado antes de salir a la venta). Si te fijas, todos los fabricantes de teléfonos están como locos lanzando terminales que se parecen al iPhone en que tienen una pantalla táctil y cuatro iconos similares en su interfaz. La diferencia está en que Apple lleva tres décadas integrando hardware y software, que tiene todo un sistema operativo de última generación pulido y afinado, aplicaciones que van desde lo más doméstico a lo más profesional… Así, en cuanto pulses tres veces en la pantalla de esos teléfonos que se parecen tanto al iPhone te darás cuenta de que “no es lo mismo”.

Las nubes del horizonte
Lo único que debe hacer ahora Apple es no despistarse porque en su soleado horizonte de los dispositivos personales hay alguna que otra nube que debería despejar. Con respecto al iPhone, la primera de ellas son las condiciones de los contratos de las operadoras con las que se ofrece en exclusiva el dispositivo. Es fácil imaginar que, dentro de un tiempo, Apple ofrecerá su iPhone sin que uno tenga que atarse dos años a una compañía telefónica, pero ahora mismo tienes que tener muchas ganas de tener el teléfono de Apple para aceptar esas condiciones. Por otro lado, Apple tiene que buscar una forma de abrir el teléfono a los programas de terceras partes más allá de las aplicaciones web, porque éstas pueden ayudarle a hacer crecer la popularidad de sus dispositivos de mano. Con el iPod tradicional no había problema porque se trata de un dispositivo para un uso muy concreto, pero el iPod touch y el iPhone son criaturas muy distintas, están más cerca de un ordenador que de un reproductor o un teléfono y los usuarios podrían sacar mucho provecho de la creatividad de otros desarrolladores más allá de Apple. Si Apple dice que es por seguridad, que busque una forma de hacer que las aplicaciones funcionen de forma segura, porque sinceramente, nos cuesta creer que el dispositivo más popular de la próxima década vaya a ser uno en el que sólo puedes instalar el software de un fabricante.


Autor: Daniel de Blas.
01/10/2007
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