En esta ocasión, como plato fuerte, analizamos un programa largamente esperado por los usuarios de iPhone: un navegador GPS de carreteras. Una solución para competir realmente con los navegadores dedicados que hay en el mercado y que no tenga las limitaciones de Google Maps.
Además de este programa “estrella” examinamos dos productos muy interesantes para que los usuarios intensivos del iPhone no se queden sin batería a mitad de día y también algunas utilidades que se salen un poco fuera de lo común.

Un navegador de verdad para el coche
Es posible que en alguna situación hayas intentado utilizar la aplicación Mapas del iPhone como navegador de coche. Después de hacer este uso, la mayoría de los usuarios la ha descartado para estas situaciones debido a los inconvenientes de esta aplicación.
En primer lugar sólo da una vista de mapa, no de perspectiva, y como el mapa siempre está orientado al norte, cuando viajas hacia el sur, el plano aparece invertido.
En segundo lugar, al no almacenar ningún mapa en local y descargar toda la información de los servidores de Google, tarda bastante en actualizar el plano y puede ser que al llegar a un cruce no te haya dibujado todavía el camino que has de seguir.
Tampoco da indicaciones verbales del camino ni recalcula la ruta si nos pasamos del desvío, pero el fallo más importante es que no va siguiendo nuestra posición como cualquier navegador GPS de coche. Para ver donde estamos tenemos que ir moviendo el mapa con el dedo para centrarlo y hacer esta operación conduciendo es peligroso e ilegal.
Aunque se ha anunciado la aparición de una versión del popular TomTom para el iPhone, al final ha sido su competidor Navigon el que ha lanzado el primer producto de este tipo, y que es compatible con iPhone 3G e iPhone 3GS con iPhone OS 3.0.
Este fabricante presenta dos productos simultáneamente: MobileNavigator Europe (100 EUR; http://tinyurl.com/mbjsmk) y MobileNavigator Iberia (70 EUR; http://tinyurl.com/lf7tzs). La diferencia más evidente entre ambos es que el primero tiene mapas de toda Europa mientras que el segundo sólo tiene mapas de España (incluyendo las islas Canarias, Portugal y Andorra).

La segunda diferencia entre ambos es el precio, bastante más elevado que el de otras aplicaciones de la App Store, pero en línea con este tipo de aplicaciones para otros entornos. La diferencia entre ambas es relativamente pequeña comparado con el precio total y puede hacernos pensar en la versión europea por si acaso nos movemos en algunas vacaciones por fuera de nuestro país.
Los usuarios que piensen así deben tener en cuenta los requisitos de memoria de ambas versiones, sobre todo aquellos que tengan un iPhone de 8 GB. MobileNavigator Europe ocupa 1,5 GB de espacio y exige que el iPhone tenga libre como mínimo 3,5 GB. La versión de Iberia es mucho más conservadora y ocupa 263 MB de memoria. Las dos versiones son monolíticas y no es posible eliminar los mapas que no quieras después de instalarlas, por lo que conviene que evalúes si realmente puedes prescindir de cerca de 2 GB en tu teléfono.
Una vez instalado en el iPhone, la interfaz es muy sencilla de manejar y además en español. La visión por defecto es el modo en perspectiva 3-D habitual en este tipo de dispositivos que orienta el plano en la dirección en la que vamos circulando. Las opciones del programa permiten desactivar este modo y usar un plano parecido a Mapas aunque en este caso las opciones permiten bloquear o desbloquear el norte. En este segundo modo, la parte superior del mapa apunta en la dirección de movimiento y no siempre al norte como en la aplicación de Google.
En este modo de mapa es posible ampliar o reducir el área a mostrar y consecuentemente ver una zona más o menos amplia. En cambio la vista en perspectiva tiene un zoom fijo que no puede cambiarse, al contrario que TomTom que sí permite ampliar y reducir esta vista. Además de esta perspectiva la pantalla muestra en un recuadro el próximo cambio de dirección y en la mayoría de calles y carreteras un símbolo indicando la velocidad máxima pudiendo seleccionar que haya un aviso sonoro si excedemos dicho límite.
En la vista en perspectiva, un gesto con los dedos cambia al modo de mapa y permite ampliar y reducir, ver todo el recorrido y los puntos de interés que haya en él, además de poder seleccionar gráficamente un punto que actuará de destino intermedio.
El menú principal tiene cuatro opciones principales. La más sencilla es Mapa. En este modo no se introduce ningún destino y el iPhone simplemente va mostrando el camino que recorremos.
La más usada es la que permite introducir una dirección de destino con su ciudad, calle y número y nos guía a ella gráficamente y también mediante instrucciones vocales en español.
Otra de las opciones son los destinos especiales que TomTom llama POI: gasolineras, restaurante, parkings, etc. que podemos elegir en nuestra cercanía, en la ciudad o en cualquier parte.
El último botón de gran tamaño que encontramos en la pantalla inicial es “Ir a casa”, que utiliza la ficha configurada como nuestra propia tarjeta para obtener la dirección de destino.
En la parte inferior encontramos una fila de iconos con acceso a otras opciones. Una de estas es Contactos y permite revisar las fichas de nuestra agenda, abrir una y hacer clic sobre el campo de dirección para usarlo inmediatamente como destino.
Otras opciones son los destinos recientes y la lista de favoritos. En esta última podemos grabar cualquier punto por el que pasemos y posteriormente seleccionarlo para volver a él. Por ejemplo, marcar un restaurante que no te aparece como destino especial, un mirador en una carretera, etc.
Además de las opciones que hemos comentado es posible elegir si el sistema de medida es métrico o inglés, si el recorrido de hace en coche, moto, camión, bicicleta o andando, las limitaciones de velocidad, si puede usar en sus cálculos autopistas de peaje, calles, si se calcula una ruta rápida o bonita (aunque no nos fiamos mucho del concepto de bonita de este programa), etc.
MobileNavigator tiene un funcionamiento rápido en la mayoría de las funciones, aunque el arranque y algunos otros procesos como el cálculo de rutas se nos antojan un poco lentos, pero la navegación y el recálculo de rutas cuando nos equivocamos en un desvío son rápidos.
Esta aplicación es un avance espectacular sobre Mapas Maps y permite usar el iPhone de verdad como navegador, pero tiene algunas carencias si se le compara con otros navegadores, tanto los de software para PDAs como los independientes.
Una de estas carencias es que no es posible instalar una base de datos de radares y puntos negros, una de las opciones más solicitadas por los usuarios.
Otras opciones que podemos encontrar en el navegador TomTom y que están ausentes aquí son la creación de planificaciones avanzadas indicando un origen y un destino de forma parecida a Google Maps.
La opción de buscar alternativas a la ruta si está incluida pero de una forma bastante confusa, ya que hay que abrir las opciones y seleccionar Bloqueo y una distancia. Por ejemplo, podemos indicar que está bloqueado el camino previsto en 500 metros, uno, 5, 10, 15 y 20 kilómetros, y el programa recalculará un desvío para esa distancia.
Incluso con estas carencias MobileNavigator es una excelente solución para usar el iPhone de navegador y sólo nos queda esperar que nuevas versiones resuelvan las carencias de esta.
Códigos QR
Los códigos QR son unos extraños cuadrados llenos de puntos que a más de uno le pueden recordar alguna escena de Kyle XY y en cierto modo no se equivoca porque son claves. Estos códigos creados en Japón permiten codificar una cantidad relativamente pequeña de información, hasta 255 caracteres, con puntos blancos y negros.

La función de estos puntos era inicialmente la gestión de los repuestos en los talleres y fábricas de automóviles, pero rápidamente ampliaron su uso. Con la inclusión en los teléfonos móviles de Japón de programas que permitían usar su cámara para identificar estos códigos (por ejemplo, muchos móviles Nokia tienen lector de estos códigos), su uso se popularizó entre particulares.
En la actualidad los códigos QR se utilizan en anuncios de revistas, tarjetas de visita e incluso en las propias páginas web para codificar fichas de contactos, direcciones de correo y sobre todo URL de páginas.
Para el iPhone han surgido algunos programas que emplean la cámara incorporada en el teléfono para reconocer e identificar estos códigos. Después de probarlos todos los que mejor nos han funcionado son Barcodes (gratuito; http://tinyurl.com/6o3mza) y Optiscan (3,99 EUR; http://tinyurl.com/d59jck). si bien este último sólo funciona a partir de la versión 2.1 del sistema operativo.
La cámara del iPhone no es buena enfocando a corta distancia y la mayoría de los programas tenía muchos problemas reconociendo los códigos que probamos. Sólo estas dos aplicaciones funcionaron de forma aceptable.
En cualquiera de los dos casos se requiere una cierta práctica para lograr reconocer los códigos correctamente además de buena iluminación y pulso. Una vez hallamos cogido la distancia adecuada el reconocimiento es muy bueno y los propios sistemas redundantes del código resuelven los errores que puedan surgir por la captura de imagen de la cámara.
Los códigos QR codifican también el tipo de información que contienen: URL, evento del calendario, dirección de correo electrónico, posición geográfica, número de teléfono, SMS o texto general.
Los dos programas identifican casi todos estos tipos y procesan adecuadamente cada uno: con la URL se abre Safari con la página indicada. En una ficha de contacto nos permite añadirlo a nuestra agenda. El código QR de un teléfono nos da la opción de llamar a dicho número. Los códigos que codifican una dirección de correo electrónico permiten abrir Mail y enviar un correo a dicha dirección. Las posiciones geográficas abren Mapas y nos muestran la posición. Finalmente SMS abre el programa mensajes y crea uno nuevo al número indicado, pero por limitación de este último programa el texto codificado en el código no se incorpora al mensaje.
El único tipo de evento que no supieron manejar ninguno de los dos programas fue una cita.
Los parecidos entre ambas aplicaciones son importantes, pero también hay diferencias que justifican el precio de Optiscan. Barcodes permite digitalizar cualquiera de estos códigos y usarlo en el momento además de almacenar el contenido y poder usarlo posteriormente.
Optiscan realiza las mismas operaciones y adicionalmente permite enviar un correo electrónico con el código a cualquier destinatario. Por ejemplo, puedes enviar una ficha de contacto a un compañero de la empresa.
La función que más diferencia Optiscan de Barcodes es, sin embargo, que el primero no sólo permite digitalizar los códigos que encontremos en revistas, tarjetas de visita, páginas web, etc. También tiene una función Compartir que puede obtener una ficha de un contacto de nuestra agenda, una URL guardada como favorito en Safari o una nota del bloc de notas, y la convierte a una imagen QR. Manteniendo pulsado el dedo sobre la imagen resultante podemos añadirla a nuestra galería de imágenes y enviarla por correo o transferirla a nuestro ordenador para usarla en él.
Una forma más sencilla de generar tus códigos QR para incluirlos en tu página web, tu publicación o tu tarjeta de visita es utilizar la página http://zxing.appspot.com/generator que permite crearlos y descargarlos de forma gratuita.
Navaja suiza de nueve hojas
9 hojas de navaja, o en este caso 9 funciones son las que implementa 9-Toolbox (gratuito; http://tinyurl.com/dm4pfc). compatible con cualquier iPhone e iPod touch a partir de la versión 2.0 del sistema operativo. Estas nueve funciones forman un potpourri que sólo tiene en común el implementar utilidades sencillas que otros programas ofrecen por separado.

La primera es un conversor de monedas que permite convertir instantáneamente de uno a otro valor. La cotización utilizada se descarga de la red y es posible seleccionar si la actualización es automática o controlada por nosotros. La lista de monedas soportadas incluye las más comunes: Euro, Dólar estadounidense, Canadá, México, China, Australia, Franco Suizo y Corea.
La segunda función de 9-Toolbox es un calculador de fechas que puede mostrar el número de días entre dos fechas, sumar días a una fecha para saber el día y mes, saber en qué día de la semana cae una fecha (aunque para esta función es más rápido usar el calendario del iPhone) y ver un calendario lunar.
La tercera función es parecida, se trata de un registro de cuenta atrás de días. El usuario crea uno o varios eventos en el futuro y el programa muestra cuantos días quedan para que llegue ese momento.
Más útil es una lista de fiestas a nivel mundial. Puedes ver las fiestas de cualquier país, y en España saber que Jueves santo cae el año que viene el 1 de abril y así como todas las fiestas nacionales y autonómicas.
Otra función que por si misma hace que 9-toolbox merezca ocupar espacio en nuestro iPhone es un inclinómetro. Un nivel de burbuja para superficies y paredes que nos indica cuando una mesa o suelo están horizontales, lo mismo que podemos ver con estanterías, marcos de puertas, etc. El módulo puede medir grados o porcentajes y tiene un botón para bloquear la medida. Por ejemplo, cuando lo ponemos encima de un armario pulsamos el botón de bloqueo y luego podemos ver el valor en ese posición.
Otra función financiera es un calculador de préstamos que según el capital, interés y plazo de amortización, calcula el pago mensual, interés medio y total a pagar al final.
En España no resulta útil el calculador de propinas que incluye y que al igual que el resto de programas de este tipo que hay en la App Store se orienta al Estados Unidos, país en el que es prácticamente obligatorio dejar propina.
Otra de las herramientas que no tiene nada que ver con las anteriores es My Girl’s Day, que en base a los días de la menstruación calcula los días de mayor y menor fertilidad de una mujer y calcula cuando será la siguiente.
La última opción es otra de las que por sí misma hacen interesante la instalación de este programa: un conversor de unidades que permite convertir áreas, longitudes, pesos, presiones, volúmenes y temperaturas.
Aunque algunas de las opciones no sean muy útiles y el programa sólo está en inglés, el hecho de disponer del cambio de moneda, el conversor de medidas y el inclinómetro de forma gratuita y ocupando un único icono en la pantalla del iPhone hacen aconsejable incluir este programa en nuestra colección.
Más jugo para tu iPhone
En la última entrega de esta sección ya comentamos algunos productos que servían para aumentar la autonomía de la batería del iPhone. Esta necesidad es aun mayor con la versión 3.0 y los servicios que incorpora basados en tecnología Push, que ocasionan un gasto considerable de la capacidad de la batería, como el popular Find My iPhone que permite localizar el teléfono cuando se pierde.

La mayoría de las baterías para el iPhone que existen en el mercado son adiciones que se conectan por la parte inferior al teléfono y que cuelgan de él de una forma molesta e insegura (tienden a caerse si no las agarramos bien al manejar el aparato) y por tanto conviene transportarlas aparte y conectarlas solamente durante la hora que dura la recarga.
El modelo Power Case de logic3 (70 EUR; www.hnostromo.com) que probamos en esta ocasión tiene un diseño distinto. Se trata de una funda de piel en la que encaja el iPhone mediante unas guías de plástico. La funda tiene también un frontal que protege la pantalla y que funciona mediante un cierre magnético.
La parte más interesante de esta funda es que en la parte trasera hay una fina batería de 1.200 mAh que la hace más gorda que una funda convencional, pero no mucho más gruesa. Además la parte inferior de las guías de plástico tiene un conector de Dock de iPod y en un lateral hay un conector mini USB con un diseño propietario, curiosamente el mismo conector que usan los Nokia N96 y N97.

A través de este conector y de un cable USB incluido con el producto podemos conectar el conjunto al ordenador y realizar simultáneamente tres tareas: sincronizar el iPhone, cargar la batería adicional y la del propio iPhone.
En el lado opuesto a este pequeño conector hay un pequeño interruptor luminoso. Cuando está de color naranja indica que se está cargando, verde que está cargada y roja cuando activamos el interruptor para transferir su carga a la del iPhone. En nuestras pruebas esperamos a que el teléfono mostrara el aviso de que estaba a menos del 20 por cien y en ese momento activamos la carga, logrando recuperar la del iPhone al 100 por cien en una hora.
La solución es elegante y cómoda, llevas la batería siempre con el teléfono, evitando que se pierda o se olvide, y además de esta función es una excelente funda para proteger tu iPhone.
La utilización de un conector especial obliga a llevar el cable (que no es fácil encontrar en el mercado si se nos pierde) para recargar la batería y sincronizar el teléfono. Una consecuencia secundaria es que las personas que utilicen dispositivos que emplean el conector Dock, por ejemplo muchos coches lo incluyen actualmente como parte de su equipo musical, tendrán que sacar el teléfono de la funda para enchufarlo.
Finalmente, es una cuestión más personal, la funda no tiene enganche para el cinturón. Si eres del tipo de persona que lleva su teléfono colgado, el dispositivo no te valdrá. Para el resto de los usuarios es una opción muy válida y aunque el precio es superior al de otras baterías, hay que tener en cuenta que incluye también la funda.
El segundo dispositivo que probamos es un accesorio de Duracell. El Mobile Traveller (445 EUR; www.duracell.es). Se trata de un cargador de baterías Niquel-Metal Hidruro conectable a la red eléctrica y al enchufe de mechero del coche. La particularidad es que en su parte frontal tiene un conector USB que amplía sus funciones con una adicional: si insertamos cuatro baterías cargadas y enchufamos un dispositivo USB podemos usar la carga de las cuatro baterías para recargar el iPhone o similar. Otro modo de carga consiste en conectar el cargador a la red eléctrica o batería del coche y enchufar el iPod o iPhone para cargarlo. En este modo sustituye completamente al cargador convencional.
El paquete completo es más voluminoso que el cargador que acompaña al iPhone y que las baterías externas para iPhone que hemos evaluado, pero tiene utilidad en determinadas ocasiones. Las personas que además de este teléfono llevan de viaje la cámara de fotos y otros dispositivos que necesiten baterías recargables convencionales, disponen con él de opción es muy atractiva a un precio ajustado (junto con el cargador se incluyen cuatro baterías AA NiMh de 2.000 mAh, que según la propaganda son capaces de proporcionar dos cargas al iPod Video, pero que sólo son capaces de proporcionar una para el iPhone).