El iPhone es un producto que con seguridad se ha estado gestando y desarrollando a lo largo de varios años. Mientras tanto, el mundo de los rumores tecnológicos se ha hecho eco de forma regular sobre la posible entrada de Apple en el mercado de la telefonía y, de forma secreta, los diseñadores de Apple han estado trabajando durante todo este tiempo para crear un dispositivo móvil que supone un punto de inflexión en el mundo de tecnología. Ahora, después de seis meses de intensa especulación sobre sus capacidades definitivas, desde su preanuncio en el marco de la Macworld Expo, el iPhone ya está disponible, aunque por el momento sólo al mercado norteamericano. Y aunque el iPhone no está libre de algunos fallos, lo cierto es que está a la altura de las expectativas que se habían creado.
Steve Jobs describió el iPod con orgullo como una preciosa pieza de hardware con un increíble software en su interior; y con el iPhone los diseñadores de hardware de Apple han conseguido nuevamente un dispositivo espectacular. Las imágenes del iPhone no le hacen justicia: es más pequeño de lo que parece, con un tamaño prácticamente idéntico al de un iPod y con un grosor pequeño, realmente pequeño, de menos de 1,2 cm.
No obstante, el iPhone no tiene un aspecto frágil. Tiene el suficiente peso (136 g) como para que lo sientas cuando lo tengas sobre la palma de la mano. El iPhone parece haber sido construido para durar, con una pantalla que se ha mostrado resistente frente a los arañazos y a las caídas. La parte posterior del iPhone es de un color plata texturizado, en vez de metal bruñido como en el caso de los iPod, por lo que es probable que tanto la parte frontal como la parte superior del iPhone serán más resistentes frente a los golpes en comparación con el iPod o el iPod nano.
Es probable que hayamos hecho mal habiendo pedido pizza en Macworld el mismo día en el que recibimos el iPhone, pero gracias a ello nos dimos cuenta de que la pantalla del iPhone recoge todas las huellas de los dedos. La buena noticia es que la pantalla es tan brillante que en la mayoría de las situaciones no las advertirás. No obstante, Apple incluye junto con el producto un pequeño paño de gamuza de color negro que se puede utilizar para limpiar la pantalla y conseguir que el teléfono siempre presente la mejor imagen.
Los botones del iPhone
La característica física dominante del iPhone es su cara de cristal negro, remarcada con un único botón situado en la parte inferior y una pequeña ranura, correspondiente al altavoz, situada cerca de la parte superior y que permite escuchar el sonido durante las llamadas telefónicas. Por otro lado, el botón Home no es el único botón físico disponible en el iPhone. En su lateral se encuentran un par de botones que permiten ajustar el volumen del timbre del teléfono, así como la reproducción de música o de vídeo, o bien el volumen durante una multiconferencia. Situado justo sobre estos botones se encuentra un interruptor que se desplaza hacia arriba o hacia abajo; en una posición el iPhone emitirá el sonido por el altavoz externo, mientras que en la otra cambiará a modo de vibración.
El uso de un interruptor en vez de un conmutador es una elección excelente, ya que de este modo podrás saber en qué posición está dicho interruptor incluso en la más oscura de las salas de cine. Sin embargo, los botones de volumen están situados demasiado cerca de dicho interruptor, y en varios ocasiones me encontré pulsando el conmutador en un intento vano por aumentar el volumen del iPhone.
La parte superior del iPhone también incorpora un botón físico. Su utilidad es la de conmutar el modo de reposo y actividad: púlsalo y el iPhone pasará al modo de reposo y se bloqueará de forma instantánea. (Esta característica está dirigida a prevenir la pulsación accidental de un botón en pantalla; al tiempo que permite continuar recibiendo llamadas en dicho estado.) Pulsa de nuevo el mismo botón durante algunos segundos y el iPhone se apagará por completo.
Conexión y calidad de auriculares
En la parte opuesta al interruptor de encendido y reposo del iPhone se encuentra una conexión tipo jack para auriculares (ligeramente rebajada sobre el cuerpo del dispositivo). Se trata de una conexión jack estándar de 3,5 mm, del mismo tipo que la utilizada en el iPod, salvo que en este caso impide que se puedan conectar los auriculares de terceras partes, especialmente si se trata de un conector en ángulo. Es una mala noticia que los aficionados a los auriculares de calidad deban utilizar un adaptador cuando usen el iPhone en modo iPod. (Aunque lo más probable es que los fabricantes de auriculares se encargarán de tener en cuenta este aspecto en el diseño de sus productos para asegurarse la compatibilidad con el teléfono de Apple.)
El iPhone se suministra con unos auriculares estéreo que ofrecen una calidad de sonido bastante buena, mucho mejor que los auriculares suministrados con el iPod original. Dichos auriculares incluyen un micrófono que también tiene un pulsador: pulsa una vez para detener o reproducir la música, o haz clic dos veces para avanzar a la siguiente pista. Aunque estamos seguros de que los fabricantes de auriculares crearán una buena cantidad de alternativas, la buena noticia es que los auriculares suministrados de serie son buenos.
Cámara de serie y tecnologías inalámbricas
En la cara posterior del iPhone se encuentra la pequeña lente de la compacta cámara de dos megapíxeles. No tiene zoom y tampoco funciona bien en condiciones de poca luz, pero con sujetos estáticos en áreas bien iluminadas produce buenos resultados. Resulta más apropiada para fotografías de diversión cuando no hay otras cámaras a mano que como un sustituto de tu cámara digital. (La cámara tampoco puede grabar vídeo, por lo menos no con la actual versión del software del iPhone.)
La parte interior del iPhone no es tan bonita como la exterior, pero está repleta de características. Cada iPhone incluye un total de 4 u 8 GB de almacenamiento flash. También incorpora tres tipos de tecnología inalámbrica: una conexión GSM estándar con soporte para la red EDGE de AT&T, soporte para redes inalámbricas 802.11b/g, y Bluetooth.
Una pantalla nítida y brillante
La pantalla del iPhone es excelente. Sí, es grande y brillante, pero también es impresionante su elevada resolución de 160 ppp, más del doble de lo que tiene una pantalla típica de Mac. Situar todos esos puntos en un espacio tan reducido significa que verás todo en la pantalla con absoluta nitidez, sin pixelados. Las fotografías digitales y el vídeo tienen una calidad excepcional, e incluso los coloridos iconos de la pantalla inicial del iPhone son tan nítidos y brillantes que hay veces que resulta difícil creer que lo que se está observando es una pantalla de ordenador y no algo físico. Los textos tienen una nitidez absoluta, más parecida a la del texto impreso en un libro o revista que al de los dibujados mediante p&iacut